viernes, 1 de diciembre de 2006

Recuento de fin de año

Estamos en Diciembre, se acerca un año nuevo, e inconscientemente hago recapitulación de mi vida en este año. Han pasado muchas cosas, han cambiado muchas más, y, pensando friamente y dejando de lado todo lo quejica que soy, he de reconocer que estoy contenta, incluso feliz, por que ahora mismo tengo una vida que pensaba casi imposible hace menos de dos años.
Tengo mi casita, de alquiler, vale, pero donde vivo sola y que esta situada en pleno centro sevillano. El trabajo me pilla a 30 minutos andando, camino que me recorro todas las mañanas y que me gusta hacer, pues es un paseito muy agradable. Soy independiente tanto económicamente como emocionalmente (o todo lo independiente que se puede ser en este aspecto) Vale, no tengo pareja, pero me siento agusto conmigo misma e incluso me soporto en las horas de soledad ¡guau!

Tengo unos amigos maravillosos, con los que hablo, paseo, ceno, voy al cine y salgo de fiesta por ahí, de hecho hasta salgo dos veces por semana, cosa que no hacía desde hace tiempos inmemoriables. En serio, tener unos amigos asi hace que me sienta muy bien y muy acompañada, ¡¡gracias!!

En el trabajo, aunque tenga mis más, mis menos y mis miles de quejas, tengo unos compañeros de proyecto con los que me lo paso en grande, ya hemos planeado la comida de proyecto navideña, ponernos hasta las cejas de comidas y cubatear después. Con ellos se hace el trabajo más ameno, viendo al "bello durmiente" y liandola mientras le intentamos hacer fotos para tener documentación gráfica de cómo es posible dormir en el curro, delante de un pc y con el cuello doblado en 90º durante horas; haciendo oscenidades con los peluches del becario y mio en la repisa de la ventana; mandandonos videos tontos y correos chorras y viendolos en grupo haciendo como el que trabaja, y tomandonos cervecitas con cualquier excusa despues de un duro día de trabajo, sea la hora que sea. Aún nos llegaron a decir "¿Cómo podéis salir tan felices y con tantas risas cuando habeis echado 2 horas extras?" pues fácil, por que o te tomas la vida así o te metes un tiro, ya habra tiempo para quejarse (y segun mis compis, yo lo hago todo el tiempo!)
Os dejo algunas fotos de tal grupo de trabajo, que jamás pense que pudiera haber tanto buen rollo como el que hay entre nosotros. ¡¡Gracias por hacerme las 40-45 horas semanales mucho más amenas!!


peluches guarreando en la oficina





En la oficina en la epoca de echar miles de horas extras (al menos la teníamos toda para nosotros)



En el Matrix olvidando las penas despues de un duro día en la oficina cubata en mano



Comiendo después de una instalación en la Choza de Manuela

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Esos peluches son unos degenerados!
Jaajajajaaaaja